En esta ocasión Javier Bruna, autocaravanista con décadas de turismo itinerante a sus espaldas, nos habla de pequeños accesorios o elementos de bajo coste que siempre lleva a bordo y que le han sacado de más de un apuro en ocasiones. Son los adminículos que no faltan en sus viajes.

De todos ellos, el primero y más utilizado es el control de presión y temperatura de los neumáticos. Algo que desde hace unos años es obligatorio en todos los vehículos, sin embargo, me estoy refiriendo al sistema que nos informa numéricamente y para cada rueda, y no mediante un chivato encendido. Para los que no lo lleven de fábrica, tengamos en cuenta que es un dispositivo de coste razonable, alrededor de 150 euros; el sistema nos está informando del estado de las ruedas en lo que a los factores mencionados se refiere. Cada válvula dispone de un pequeño sensor que transmite a la centralita del salpicadero presión y temperatura de cada una de las ruedas. Ello significa que no necesitamos comprobar la presión con el tradicional manómetro, ya que solo lo utilizaremos cuando la presión indicada en nuestra pantalla así lo indique, lo que no es poca cosa para los que montamos rueda gemela atrás. De todos es sabido que conectar el manómetro a las válvulas de las ruedas interiores, no es cosa fácil.

A la hora de inflar los neumáticos, tengamos en cuenta que las gomas se calientan al rodar en contacto con el asfalto y consecuencia de ese calentamiento del aire interior, aumenta la presión incluso en un 15%, siempre en función de la temperatura ambiente. En climas cálidos más que en fríos.

Camper780_GPS-autocaravanasEl siguiente adminículo recomendable es el GPS. Sí, ya sé que pensaréis que es cuasi ridículo recomendar tal cosa a estas alturas de siglo, cuando casi todos vehículos lo llevan incluso de fábrica. Pero me estoy refiriendo a un GPS adecuado para vehículos especiales por longitud, anchura, altura y peso. Coste a partir de 200€.

Hace unos años, con mi anterior autocaravana, que llevaba un magnífico GPS de fábrica, me vi en una situación comprometida cuando el maravilloso artefacto, se empeñaba en que pasara por una calle en la que no cabía de anchura y, muy probablemente, de altura. A partir de ese momento, me compre uno para camiones (hoy ya los hay específicos para autocaravanas que incluyen áreas de parking y otras ayudas similares) y mis problemas desaparecieron, al menos, esos.

Con todo y con eso, que me perdonen los fabricantes de GPS, pero, como que no me fio del todo, siempre llevamos dos: el de la autocaravana y el de google, al menos en los puntos críticos y en las arribadas a destino. Lo malo es cuando no coinciden. En ese momento, prima el de la autocaravana, pues las dimensiones del vehículo no las conoce el señor Google.

El siguiente equipamiento, me ha salvado de esa situación en la que nos encontramos con demasiada frecuencia: el depósito de aguas grises está lleno. No admite una gota más. O bien para desaguar de forma adecuada, sin desparramar por todo el suelo el contenido de nuestro depósito, nos vemos en la necesidad de hacer un sinfín de maniobras al objeto de situar la boca de vaciado sobre la rejilla de la alcantarilla.

manguera de evacuaciónSe trata de una simple manguera flexible de aguas residuales (manguera de evacuación), con la boca adecuada a nuestra salida del depósito y con una longitud mínima de 10 metros. Lo que nos permite desaguar en una alcantarilla de la ciudad, sin desparramar una gota fuera de la alcantarilla y sin necesitar poner la boca de desagüe encima mismo de la rejilla.

Una vez la hemos utilizado conviene enjuagarla, a la mayor brevedad posible, para evitar olores y se guarda en un espacio realmente pequeño. El coste oscila entre 30 y 50 euros, en función del engarce necesario para conectar a la boca de desagüe de nuestro depósito. Puedo asegurar que han sido los euros más bien gastados de los últimos años.

El equipamiento del que voy a hablar ahora, realmente no es más que la experiencia acumulada de años de viajes por toda Europa. Se trata de llevar una caja o recipiente (que va creciendo con el paso del tiempo) en el que guardo al menos dos ejemplares de cada adaptador o conector que necesito para conectar mi manguera de aguas limpias a la fuente de carga del lugar en donde pretendo rellenar mis tanques. Formatos y tamaños diversos que se utilizan por toda la diáspora europea hace que mi recipiente cada vez sea mayor y, con todo y con eso, todavía me veo en la necesidad de comprar alguno de vez en cuando. Y entre ellos, recomiendo encarecidamente alguno de carácter universal, es decir, que permite ser utilizado (no con poca maña) en casi la totalidad de grifos, siempre y cuando las dimensiones sean razonables. Coste aproximado, un par de euros por cada adaptador, por decir algo.

adaptador-electrico-enchufe-europeoTodo lo dicho en relación al agua es aplicable también a la electricidad. Recomiendo llevar adaptadores para las diferentes clavijas eléctricas existentes en Europa y, en este caso, teniendo en cuenta machos y hembras. Ello nos permitirá llegar a las dos de la madrugada a un área y conectarnos inmediatamente, sin necesidad de esperar al día siguiente para adquirir (comprada o alquilada) la oportuna clavija. En este caso el coste es algo más elevado, en función de que nos fabriquemos nosotros mismos los conectores, una vez adquirimos las clavijas, o compremos el conector ya montado (cosa poco frecuente).

Y ya que hablamos de temas eléctricos, muy recomendable llevar a bordo un tester, para comprobar el funcionamiento de tales elementos. Claro que es necesario saberlo utilizar y es muy fácil. Debería ser obligatorio a la hora de sacar el carnet de autocaravanista…

Otro adminículo de coste razonable pero que nos puede salvar en determinadas circunstancias, principalmente si tenemos tracción delantera, es una eslinga o cabo de amarre que podamos enganchar entre dos vehículos (siempre al chasis) para traccionar y sacar a remolque al vehículo atascado. Yo llevo un cabo de amarre de 50 metros con los consiguientes grilletes que aguanta perfectamente la fuerza necesaria para mover las 5 toneladas de mi autocaravana. El coste oscila entre los 80 y 100 euros, incluso menos, en función de la eslinga elegida. Por suerte yo no lo he necesitado (todavía), pero si lo he utilizado para ayudar a algún compañero de ruta.

Y luego hay cosas de menor importancia, pero útiles que en algún momento han sido esenciales: arrancador de motor para zonas de frio intenso (estoy pensando en latitudes en las que cada noche estamos bajo cero); tacos gruesos de madera para apoyar el gato, en caso de necesitar cambiar una rueda; cuñas para sujetar las ruedas en caso de pendiente (diferentes de las utilizadas para equilibrar la autocaravana); pequeño cabrestante para ayudar a introducir la moto en el garaje, aunque este asunto bien merece más amplia dedicación.

Estas pequeñas soluciones y relativamente poco costosas, simplemente sirven para mejorar la vida del nómada, del viajero, que espera dedicar su tiempo a disfrutar del paisaje, de la gastronomía, del descanso, en lugar de estar constantemente resolviendo problemas.