Cuando empecé a preparar esta entrada era prácticamente principios de semana santa, como sabéis las vacaciones de semana santa las hemos pasado en Marruecos, y posteriormente íbamos a estar unos cuantos días en Madrid por motivos de trabajo y empalmar con el puente de mayo que lo teníamos organizado con algunos compañeros que conocí en Beasain. Así que esa semanita la pasamos en Madrid tres días para disfrutar de la gran capital, de Capitol City.

La ciudad que nunca duerme. La primera duda, qué hacemos con la piojita en Madrid? Encontramos un parking para caravanas en el norte de Madrid, pero el galibo era de tres metros, y nos dio miedo que rozáramos el techo. Os dejo la información:

Parking Nuestra Señora del Recuerdo (entrada por C/Hiedra, 26) 10€/día:

  • No hay tomas de electricidad para recarga de baterías, ni repostaje de agua potable.
  • No hay habilitados desagües para vaciado de aguas grises y negras.
  • No se permite la pernocta en el aparcamiento.
  •  El tamaño de la plaza tipo es de 5,00 x 2,40 metros por lo que se ha establecido que, en los conjuntos de 6 plazas podrán aparcar máximo 2 AC o CV y, en los conjuntos de 4 plazas podrá aparcar máximo una AC o CV, sin que ninguno de los vehículos sobresalga hacia los viales de circulación
  • El precio es el mismo para AC y CV con vehículo remolcador, siempre que no se sobrepase las dimensiones del espacio de aparcamiento antes mencionado.

Nosotros, como os digo, descartamos esta opción por altura, pero imaginaos que no sois tan altos, y que queréis pasar el día en Madrid, pateando, veo una buena alternativa.

Una segunda opción es el Camping Osuna, único camping urbano de Madrid. Con parada de metro (Canillejas) a 600metros de la entrada del camping. Esta alternativa nos pareció ideal para conocer Madrid y tener la autocaravana bien ubicada en un camping, al que después iríamos a dormir o a echar la siesta.

Una tercera opción hubiera sido, aparcar la autocaravana en este camping e irnos todos al hotel que ponía la empresa. En ese caso, la tarifa en el Osuna para la piojita era de 10€ por noche (como el parking) No estaba mal. Finalmente nos decantamos por la segunda. Madrid tiene muchas opciones, más de las que podíamos hacer en tres días, así que había que priorizar. Nos apetecía hacer algo cultural, por lo que sin madrugar, pusimos rumbo al Museo del Prado vía metro, toda una aventura para los polluelos.  Estábamos de vacaciones pero también resulta interesante “aprender” en directo del arte y de la historia. Con una audioguía adaptada parcialmente a los niños, estuvimos recorriendo las enormes salas del Prado.

Aprovechamos después de la visita, a pasear por sus enormes calles atestadas de coches eso sí, Madrid no me pareció una ciudad apta para peatones. Por su puesto no podía faltar el paseíto por el Parque del Buen Retiro. Visitar las calles del monopoly, tapear por algunos de sus típicos barrios. Y por supuesto no podía faltar diversión para todas las edades, y una visita al parque Warner Madrid.

El área de Pinto es ideal para acercarnos a este parque temático. (Coordenadas: N 40º 14′ 19” / W 3º 41′ 27”) con vaciado y llenado, vigilancia 24horas y todo por 8€, el centro comercial Éboli y su estación de gasolinera más económica de Madrid. De ahí al parque, habrá unos 15 minutos. El precio para las autocaravanas en la Warner es de 9€. (un euro más que si vas en coche)

Tras un gran día en el parque, queríamos terminar nuestro periplo madrileño al norte de la Comunidad. En un camping de la sierra, en el Valle de Lozoya, el Camping Monte Holiday con posibilidades para grandes y pequeños. Ya sabéis que a veces nos gusta entrar a campings y disfrutar de sus prestaciones, la pena que el tiempo no acompañó e hizo muchísimo frío, pero aun así hicimos un montón de cosas.

Un camping extenso en terreno rodeado de montañas y cerros, con vegetación típica de la zona. Hay visitas teatralizadas a la granja (8€/persona). En la que te explican con todo detalle las plantas que nos rodean y sus usos medicinales, animales de granja, con sus crías recién nacidas, qué suerte tuvimos de pensar en nombres para los 4 nuevos cerditos, o para el gazapo negrito que los niños no dejaban de acunar. Canciones típicas. Apto para todos los públicos. Nicanora y Hortensia hicieron las delicias de grandes y pequeños.

Otra actividad interesante y que se puede realizar en el propio camping es la multiaventura, parque de escalada y tirolina también para todos los públicos, un primer contacto con el mundo de la escalada. (10€/persona) con dos monitores profesionales que también te ofrecen piragüismo, tiro con arco y diferentes actividades según la temporada en la que acudas.

El Valle de Lozoya además ofrece excursiones propias y senderismo, súper agradable y una excelente gastronomía local, coronados por el cocido madrileño, calentito que tan bien entra en épocas frías. Se puede hacer senderismo accesible por sus valles, acercarse hasta el asentamiento de Neardenthales que hay en la zona. En definitiva perderse por caminos y senderos sencillos en los que disfrutar en plena naturaleza.

Un buen plan tanto para los madrileños que se escapan de la polución de la capital, como para los que vamos buscando opciones a algo más de 100 km a la redonda.

Créditos de las imágenes: BidaiOn, BidaiON