Cuando acabamos de tomar la decisión de comprar nuestra primera autocaravana, de no disponer de espacio en el garaje de casa, la pregunta que nos hacemos es ¿dónde la guardo?

La respuesta es diversa, habida cuenta de que hay múltiples posibilidades y diferentes sensibilidades y con criterios variopintos por parte de los propietarios. Básicamente hay dos tipos de guarda de autocaravanas:

  • En la calle aparcada cerca de casa.
  • En un aparcamiento privado, ya sea al aire libre o cerrado.

La decisión respecto de cuál es el más aconsejado depende de un par de factores:

  • El económico.
  • La actitud del propietario frente a la actividad, es decir, si le gusta hacerse él mismo las cosas o por el contrario las encarga.

El primero queda desaconsejado por razones obvias, máxime si vivimos en una ciudad (el riesgo de vandalismo o robo es importante). La elección entre el segundo y el tercero (al aire libre o bajo cubierta) es una cuestión de coste, en primer lugar, y de sensibilidad, en segundo lugar.

También podríamos desglosar la tercera alternativa (la cubierta) en dos:

  • Cubierta abierta (marquesina que protege del sol y lluvia).
  • Cubierta cerrada, es decir, un garaje en toda regla (muy recomendable si las temperaturas invernales caen bajo cero).

Conforme desgranamos las posibilidades vamos aumentando el coste, que varía según zonas. Una plaza al aire libre en zona costera o cerca de grandes ciudades viene a ser el 60 por 100 del coste de un garaje en zona del interior y alejada de ciudad. Una plaza de garaje en el interior y alejada de ciudad cuesta un 80% de lo que costaría esa misma plaza en zona costera contigua a ciudad.

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En consecuencia, está claro el punto de partida, pero a la hora de elegir tengamos en cuenta al menos algo esencial que, bajo mi criterio, no debemos olvidar:

  • Disponer de la posibilidad de cambiar aguas y limpiar el wc químico.

Esto debería ser obligatorio en todo espacio dedicado a la guarda de autocaravanas.

A partir de ahí son de agradecer (y pagar) cosas como:

  1. Una ubicación que permita salir de viaje sin tediosas aglomeraciones de vehículos.
  2. Acceso fácil y amplio.
  3. Vigilancia activa o pasiva (esto es, mediante personal de seguridad o videovigilancia).
  4. La actitud, dedicación y conocimiento de los propietarios (punto éste esencial).
  5. Mantenimiento de las instalaciones.
  6. Posibilidad de acceder a cualquier hora del día o de la noche (es decir, sin limitación de horario).

Y ya, para obtener una nota alta, conviene valorar los aspectos siguientes:

  • Disponibilidad de recarga automática de baterías.
  • Posibilidad de efectuar bricolaje o arreglos puntuales.
  • Existencia de zona de lavado para los vehículos.
  • Presencia de una baño completo (y limpio) donde poderte dar una ducha tras la actividad bricolajera.
  • Disponibilidad de trastero donde guardar los talabartes que no utilizamos, como bicicletas, motos, arcones, etc.
  • Existencia de una pequeña tienda de repuestos esenciales como líquidos para el WC, bombillas, gas, guantes de látex, etc.

Quizás parezca una utopía lo que comento pero, sin embargo, existe. Puedo dar fe de ello. Mi autocaravana disfruta de todo lo que he expuesto y a un coste razonable, un tanto alejado de mi casa, es cierto, aunque cercano a autovía de descongestionamiento de tráfico; pero para un bricolajero como yo es esencial disponer de lo mencionado. La prioridad para mí se centra en que la AC esté debidamente cuidada y atendida ya que es una de las aficiones que principalmente llenan mi existencia.

Merece especial mención lo relativo a la actitud, dedicación y conocimiento del propietario. Considero que si el propietario no dispone de tales factores, difícilmente funcionará de forma adecuada el recinto y más tarde o más temprano nos acabará salpicando.

Hace algunos años tenía mi autocaravana en un precioso aparcamiento ubicado en la costa de Malgrat de Mar (Barcelona), con casi todos los elementos anteriormente mencionados. Entre algunos otros, faltaba el relativo la actitud, dedicación y conocimiento del propietario.

Un día fui a hacer mi bricolaje previo a las vacaciones y me encontré con la puerta cerrada con una cadena y un cartel en el que decía: “Clausurado por la Policía Local”. A la vez llegaba una familia con su coche cargado hasta los topes, para enganchar su caravana y salir de vacaciones. Era julio. Os podéis imaginar la cara que se les quedo a ellos… ¡y a mí, claro está!

Pero estos factores mencionados son fácilmente detectables: el estado de las instalaciones, la limpieza, orden, al tiempo que una conversación con el propietario/encargado, dan un claro reflejo de lo que hay y de lo que podremos encontrar, por supuesto añadido a la visita e inspección de todas las instalaciones.

Un aparcamiento debidamente preparado, mantenido y vigilado, es vital para nuestra autocaravana, y ese esfuerzo nos vendrá devuelto en estancias, viajes y experiencias inolvidables.